Así como esta científica conclusión que la clase, el proletariado y el pueblo deben tener muy presente:
"Una clase oprimida que no aspirase a aprender el manejo de las armas, a tener armas, esa clase oprimida solo merecería que se la tratara como a los esclavos. Nosotros, si no queremos convertirnos en pacifistas burgueses o en oportunistas, no podemos olvidar -que vivimos en una sociedad de clases, de la que no hay ni puede haber otra salida que la lucha de clases. En toda sociedad de clases -ya se funda en la esclavitud, en la servidumbre, o, como ahora, en el trabajo asalariado-, la clase opresora está armada. No solo el ejército regular moderno, sino también la milicia actual -incluso en las repúblicas burguesas mas democráticas, como, por ejemplo, en Suiza-, representan el armamento de la burguesía contra el proletariado. Esta es una verdad tan elemental, que apenas si hay necesidad de detenerse especialmente en ella. Bastará recordar el empleo del ejército contra los huelguistas en todos los países capitalistas.
El armamento de la burguesía contra el proletariado es uno de los hechos más considerables, fundamentales e importantes de la actual sociedad capitalista. Y ante semejante hecho se propone a los socialdemócratas revolucionarios que planteen la `reivindicación' del 'desarme'! Esto equivale a renunciar por completo al punto de vista de la lucha de clases, a renegar de toda idea de revolución. Nuestra consigna debe ser: armar al proletariado para vencer, expropiar y desarmar a la burguesía. Esta es la única táctica posible para una clase revolucionaria, táctica que se desprende de todo el desarrollo objetivo del militarismo capitalista, y que es prescrita por este desarrollo." ("El programa militar de la revolución proletaria").
O sus grandes tesis, plenamente válidas, sobre imperialismo, proceso de la burguesía, situación internacional contemporánea y era de guerra:
"Hay que empezar por definir, del modo mas exacto posible y completo, lo que es el imperialismo. El imperialismo es una fase histórica especial del capitalismo que tiene tres particularidades; el imperialismo es: 1) capitalismo monopolista; 2) capitalismo parasitario o en descomposición; 3) capitalismo agonizante." ("El imperialismo y la escisión del socialismo")
"El imperialismo es la continuación del desarrollo del capitalismo, su fase superior, en cierto aspecto, una fase de transición hacia el socialismo.
No puedo por tanto considerar la adición de una análisis del imperialismo al análisis de las características básicas del capitalismo en general como `mecánica'. El imperialismo, en realidad, no transforma ni puede transformar el capitalismo de arriba abajo. El imperialismo complica y acentúa las contradicciones del capitalismo, `embrolla' el monopolio con la libre competencia, pero no puede eliminar el cambio, el mercado, la competencia, las crisis, etc.
El imperialismo es el capitalismo marchitandose, pero que aún no se ha marchitado, agonizante, pero no muerto. No los simples monopolios, sino los monopolios en conjunción con el cambio, los mercados, la competencia, las crisis -tal es la característica esencial del imperialismo en general." ("Materiales para la revisión del programa del Partido").
"La división usual en épocas históricas...es esta: (1) 1789-1871; (2) 1871-1914; (3) 1914-?... La primera época, de la gran revolución francesa a la guerra franco-prusiana, es la época del auge de la burguesía, de su completa victoria. Esta es la línea ascendente de la burguesía, la época de los movimientos democrático-burgueses en general, de los movimientos nacional burgueses en particular, la época del rápido derrumbe de las anticuadas instituciones feudales absolutistas. La segunda época es la época del completo dominio y la declinación de la burguesía, una época de transición de la burguesía progresista al reaccionario, incluso el más reaccionario, capital financiero. Esta es la época cuando se están preparando y se están agrupando lentamente las fuerzas de una nueva clase de democracia contemporánea. La tercera época, que está apenas comenzando, coloca a la burguesía en la misma `posición' que ocuparon los señores feudales durante la primera época. Esta es la época del imperialismo y de las convulsiones imperialistas y de las convulsiones producidas por el imperialismo.
.... ... ...
Los conflictos internacionales en la tercera época, en lo que respecta a la forma, siguen siendo los mismos conflictos internacionales de la primera época, pero su contenido social y de clase ha cambiado fundamentalmente. El circunambiente histórico objetivo ha pasado a ser enteramente distinto .
En lugar de la lucha del capital ascendente que procura la liberación nacional contra el feudalismo, ha aparecido la lucha del mas reaccionario, anticuado y agonizante capital financiero, que va de cabeza a su ruina, contra las nuevas fuerzas. El marco de los estados nacional-burgueses, que en la primera época fue un apoyo para el desarrollo de las fuerzas productivas de la humanidad, en el proceso entonces de liberarse del feudalismo, ha pasado ahora, en la tercera época a convertirse en un obstáculo para el ulterior desarrollo de las fuerzas productivas. De una clase ascendente y avanzada la burguesía se ha convertido en una clase que se hunde, decadente, internamente muerta, reaccionaria. La clase ascendente -en una amplia escala histórica-lo es ahora otra enteramente distinta." ("Bajo una bandera ajena").
"Las relaciones económicas del imperialismo constituyen la base de la situación internacional hoy existente. A lo largo de todo el siglo XX se Ha definido por completo esta nueva fase del capitalismo, su fase superior y ultima." ("El Congreso de la Internacional Comunista").
"Cual es la idea mas importante, la idea fundamental de nuestras tesis? Es la distinción entre pueblos oprimidos y pueblos opresores. Nosotros subrayamos esta distinción, en oposición a la II Internacional y a la democracia burguesa. Para el proletariado y para la Internacional Comunista tiene particular importancia en la época del imperialismo observar los hechos económicos concretos y tomar como base, al resolver las cuestiones coloniales y nacionales, no tesis abstractas, sino los fenómenos de la realidad concreta.
El rasgo distintivo del imperialismo consiste en que actualmente, como podemos ver, el mundo se halla dividido, por un lado, en un gran numero de pueblos oprimidos y, por otro, en un numero insignificante de pueblos opresores, que disponen de riquezas colosales y de una poderosa fuerza militar." (Id.).
"Hemos visto ya cuantas dificultades causo la guerra civil en Rusia, y como esta se va entrelazando a toda una serie de guerras. Los marxistas no han olvidado jamas que la violencia acompañara inevitablemente a la bancarrota del capitalismo en toda su extensión y al nacimiento de la sociedad socialista. Y esta violencia llenara todo un período histórico mundial, toda una era de las guerras mas variadas: guerras imperialistas, guerras civiles dentro de cada país, combinaciones de unas y otras, guerras de liberación de las nacionalidades oprimidas por el imperialismo, combinaciones diversas entre las potencias imperialistas que intervendrán inevitablemente en diversas alianzas, en esta época de enormes trusts y consorcios capitalistas estatales y monopolios militares. Esta época -de gigantescas bancarrotas, de decisiones masivas tomadas bajo presión de fuerzas militares, de crisis-ya comenzó; la podemos distinguir claramente, pero solo es el comienzo." ("Acerca de los principios de organización del partido del proletariado")
Y, finalmente, éstas sobre puntos como: indiferencia política: "La indiferencia política no es otra cosa que saciedad política. El que esta harto es `indiferente ' e `insensible' ante el problema del pan de cada día; pero el hambriento será siempre un hombre `de partido' en esta cuestión". Contradicciones del enemigo y con signas integras: "La clase obrera debe aprovechar todas las posibles vacilaciones del gobierno, al igual que las discrepancias entre la burguesía y el campo reaccionario, para acentuar la presión tanto en el terreno de la lucha económica como en la lucha política. Pero la clase obrera, precisamente para aprovechar con fruto la situación, debe mantener las consignas revolucionarias íntegras". Solo la lucha educa: "la verdadera educación de las masas no puede ir nunca separada de la lucha política independiente, y sobre todo, de la lucha revolucionaria de las propias masas. Solo la lucha educa a la clase explotada, sólo la lucha le descubre el volumen de su fuerza, amplia sus horizontes, eleva su capacidad, aclara su inteligencia y forja su voluntad". Lucha económica y capas mas atrasadas: "De aquí se deduce con toda claridad que sólo la lucha económica, que solo la lucha por un mejoramiento directo e inmediato de su situación, es capaz de poner en movimiento a las capas mas atrasadas de las masas explotadas, de educarlas verdaderamente y convertirlas -en época de revolución en el curso de unos pocos meses, en un ejército de luchadores políticos. Confiar sólo en la fuerza de la clase: "El principio fundamental, el primer precepto de todo movimiento sindical, consiste en lo siguiente: no confiar en el `Estado', confiar únicamente en la fuerza de su clase. El Estado es la organización de la clase dominante... ... No confiéis en las promesas, confiad únicamente en la fuerza de la union y de la conciencia de vuestra clase!". Nadie ayudará a los pobres si él mismo no se ayuda: "Nadie ayudará a los pobres si permanecen aislados. Ningún `Estado' ayudará al obrero asalariado del campo, al brasero, al jornalero, al campesino pobre, al semiproletario, y si él mismo no se ayuda. El primer paso para ello es la organización clasista independiente del proletariado agrícola". Y la vida enseña: "La vida enseña. La lucha real es la que mejor resuelve las cuestiones que hace aún muy poco eran tan discutidas."
Y para concluir esta cuestión fundamental, la lucha de clases, en los propios textos de los clásicos del marxismo, veamos lo establecido por el Presidente Mao Tsetung sobre el imperialismo, tema clave por él desarrollado; comencemos por la naturaleza de tigre de papel del imperialismo y la reacción: "Todos los reaccionarios son tigres de papel. Parecen temibles, pero en realidad no son tan poderosos. Visto en perspectiva, no son los reaccionarios sino el pueblo quien es realmente poderoso". Y: "Estados Unidos es un tigre de papel. No crean ustedes en él. Se puede agujerearlo de un solo golpe. La Unión Soviética revisionista también es un tigre de papel". Y sobre el doble carácter del imperialismo y la reacción:
"Así como en el mundo no hay nada sin doble naturaleza (ésta es la ley de la unidad de los contrarios), también el imperialismo y todos los reaccionarios tienen un doble carácter: son a la vez tigres auténticos y tigres de papel. En la historia, antes de conquistar el Poder y durante algún tiempo después de haberlo conquistado, la clase de los esclavistas, la clase terrateniente feudal y la burguesía eran vigorosas, revolucionarias y progresistas; eran tigres auténticos. Pero, con el tiempo, como sus contrarios -la clase de los esclavos, el campesinado y el proletariado-crecían y se fortalecían gradualmente, luchaban contra ellas y se volvían más y más formidables, estas clases gobernantes se transformaron poco a poco en su reverso, se transformaron en reaccionarias, en retrógadas, en tigres de papel, y finalmente fueron derrocadas, o serán derrocadas, por el pueblo. Las clases reaccionarias, retrógradas y decadentes conservaban este doble carácter incluso en la lucha a muerte que el pueblo sostenía contra ellas. Por una parte, eran tigres auténticos, devoraban a la gente, la devoraban por millones y decenas de millones. La causa de la lucha popular atravesaba un período de dificultades y penalidades y un camino lleno de recodos. En China, para destruir la dominación del imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático, el pueblo chino necesito mas de cien años y perdió decenas de millones de vidas antes de lograr la victoria en 1949. Fíjense! No eran tigres vivos, tigres de hierro, tigres auténticos? Sin embargo, al final se transformaron en tigres de papel, tigres muertos, tigres de requesón de soya. Estos son hechos históricos. No ha visto y oído contar la gente tales hechos?; En verdad ha habido millares y decenas de millares de ellos Millares y decenas de millares! Por lo tanto, el imperialismo y todos los reaccionarios, mirados en su esencia, en perspectiva, desde el punto de vista estratégico, deben ser considerados como lo que son: tigres de papel. En esto se basa nuestro concepto estratégico. Por otra parte, también son tigres vivos, tigres de hierro, tigres auténticos, que devoran a la gente. En esto se basa nuestro concepto táctico." ("Intervención en Reunión del Buró Político en Wuchang").
En cuanto a la ley del imperialismo y, como contraparte, la del pueblo:
"Provocar disturbios, fracasar, volver a provocar disturbios, fracasar de nuevo, y así hasta la ruina: ésta es la lógica de los imperialistas y de todos los reaccionarios del mundo frente a la causa del pueblo, y nunca marcharan en contra de esta lógica. Esta es una ley marxista. Cuando decimos que `el imperlalismo es feroz', queremos decir que su naturaleza nunca cambiará, que los imperialistas nunca abandonaran sus cuchillas de carnicero ni se convertirán jamás en Budas, y así hasta su ruina.
Luchar, fracasar, volver a luchar, fracasar de nuevo, volver otra vez a luchar, y así hasta la victoria: ésta es la lógica del pueblo, y el tampoco marchara jamás en contra de ella. Esta es otra ley marxista. La revolución del pueblo ruso siguió esta ley, y la ha seguido también la revolución del pueblo chino." ("Desechar las ilusiones, prepararse para la lucha").
Y los pueblos del mundo no necesitan del imperialismo:
"Todas las naciones oprimidas quieren la independencia.
Todo esta sujeto a cambio. Las grandes fuerzas decadentes tendrán que ceder el lugar a las pequeñas fuerzas nacientes. Las fuerzas pequeñas se transformarán en grandes, porque la gran mayoría de la gente exige el cambio. La fuerza del imperialismo norteamericano, que es grande, pasará a ser pequeña, debido a que el pueblo norteamericano también esta descontento con el gobierno de su país.
... ... ...
La dominación de Chiang Kai-shek en China, reconocida por los gobiernos de todos los países del mundo, perduró veintidós años, representando la mayor fuerza del país. Nuestra fuerza era pequeña; aunque, en un tiempo, nuestro Partido llegó a tener unos cincuenta mil militantes, sólo le quedaron unos miles luego de la represión contrarrevolucionaria. El enemigo hacia estragos por todas partes. Pero también esta vez rigió la misma ley: Los poderosos fracasaron, pues se hallaban separados del pueblo, en tanto que los débiles salieron victoriosos, porque estaban vinculados con el pueblo y trabajaban por él. Este fue efectivamente el desenlace.
En los tiempos de nuestra guerra contra el Japón, éste era muy poderoso, las tropas kuomintanistas se encontraban arrinconadas en regiones apartadas, y las fuerzas armadas dirigidas por el Partido Comunista sólo podían hacer la guerra de guerrillas en las zonas rurales detrás de las líneas enemigas. El Japón ocupó grandes ciudades como Pekin, Tientsin, Shanghai, Nankin, Wuján y Cantón. Sin embargo, igualmente en virtud de esta ley, el militarismo japonés, así como la Alemania hitleriana, se vino abajo al cabo de unos pocos años.
Nosotros pasamos por numerosas dificultades: Fuimos expulsados del Sur y obligados a ir al Norte, y el número de nuestros efectivos se redujo de varios centenares de miles a unas decenas de miles. Al final de la Gran Marcha de veinticinco mil li, sólo nos quedaban veinticinco mil hombres.
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En la actualidad, el imperialismo norteamericano exhibe una gran fuerza, pero en realidad no la tiene. Políticamente es muy débil, porque está divorciado de las grandes masas populares y no agrada a nadie; tampoco agrada al pueblo norteamericano. Aparentemente es muy poderoso, pero en realidad no tiene nada de temible: Es un tigre de papel. Mirado por fuera parece un tigre, pero está hecho de papel y no aguanta un golpe de viento y lluvia. Pienso que Estados Unidos no es más que un tigre de papel.
Toda la historia, la milenaria historia de la sociedad de clases de la humanidad, ha confirmado este punto: Lo poderoso tiene que ceder su lugar a lo débil. Esto también es así en América.
Sólo podrá haber paz cuando haya sido eliminado el imperialismo. Llegará el día en que el tigre de papel será destrozado. Pero no desaparecerá por si mismo; para ello hace falta el golpe del viento y la lluvia.
Cuando afirmamos que el imperialismo norteamericano es un tigre de papel, estamos hablando en términos estratégicos. Visto como un todo, debemos despreciarlo; pero, en cuanto a cada una de sus partes, debemos tomarlo muy en serio. El posee garras y dientes. Para acabar con él hemos de hacerlo por partes. Si, por ejemplo, tiene diez dientes y en el primer golpe le arrancamos uno, le quedarán nueve; le arrancamos otro más y le quedarán ocho. Cuando le hayamos quitado todos los dientes, le quedaran todavía las garras. Siempre que procedamos paso a paso y de modo concienzudo, conseguiremos finalmente el éxito.
Desde el punto de vista estratégico, se debe despreciar por completo al Imperialismo norteamericano, mientras que en lo táctico hay que tomarlo muy en serio. En la lucha contra él, es necesario prestar atención a cada batalla y a cada caso. Actualmente, Estados Unidos es un país poderoso; pero, examinándolo con una óptica amplia, en su conjunto y en perspectiva, se hallará que este tigre morirá sin remedio, porque es impopular, aplica una política que no complace a nadie, y oprime y explota a los pueblos. Vistas así las cosas, no tiene nada de temible y podemos despreciarlo. Sin embargo, Estados Unidos todavía cuenta con cierta fuerza, produce anualmente más de cien millones de toneladas de acero y atropella a la gente por todas partes. Se hace por eso necesario proseguir la lucha contra él, empeñar grandes esfuerzos en ello y arrebatarle posición por posición. Esto requiere tiempo.
Todo parece indicar que los países de América, Asia y Africa tendrán que seguir peleando con Estados Unidos hasta el fin, hasta que el viento y la lluvia destruyan este tigre de papel.
En interés de la lucha contra el imperialismo norteamericano, los latinoamericanos de ascendencia europea deben unirse con la población indígena en los países donde la haya. Se puede, me parece, diferenciar a los blancos, de ascendencia europea, en dos partes: los dominantes y los dominados. Así, los blancos oprimidos podrán fácilmente acercarse a los indígenas, pues su situación es la misma.
Nuestros amigos latinoamericanos, asiáticos y africanos y nosotros estamos todos en la misma posición y realizamos el mismo trabajo haciendo algo en favor de los pueblos para disminuir la opresión que sobre éstos ejerce el imperialismo. Si hacemos bien ese trabajo, podremos liquidar de raíz la opresión imperialista. En este sentido somos camaradas.
En la lucha contra la opresión imperialista, ustedes y nosotros tenemos idéntica naturaleza; lo único que nos diferencia es la ubicación geográfica, la nacionalidad y el idioma. En cambio, somos diferentes por naturaleza de los imperialistas y el solo verlos nos produce malestar.
Para qué se necesita el imperialismo? No lo necesita el pueblo chino, no lo necesitan los demas pueblos del mundo. No hay necesidad de que exista el imperialismo." ("El imperialismo norteamericano es un tigre de papel").
Y sobre la guerra como continuación de la política y solución del problema de la conquista y defensa del Poder. Comencemos por la condición inevitable de revolución y guerra revolucionaria en la sociedad de clases:
"La guerra, que ha existido desde la aparición de la propiedad privada y las clases, -es la forma más alta de lucha para resolver las contradicciones entre clases, naciones, Estados o grupos políticos, cuando estas contradicciones han llegado a una determinada etapa de su desarrollo." ("Problemas estratégicos de la guerra revolucionaria de China").
"En la sociedad de clases, las revoluciones y las guerras revolucionarias son inevitables; sin ellas, es imposible realizar saltos en el desarrollo social y derrocar a las clases dominantes reaccionarias, y, por lo tanto, es imposible que el pueblo conquiste el Poder" ("Sobre la contradicción")
"La historia demuestra que las guerras se dividen en dos clases: las justas y las injustas. Todas las guerras progresistas son justas y todas las que impiden el progreso son injustas. Los comunistas nos oponemos a todas las guerras injustas, que impiden el progreso, pero no estamos en contra de las guerras justas, progresistas. Los comunistas, lejos de oponernos a estas últimas, participamos activamente en ellas." ("Sobre la guerra prolongada").
"La guerra, ese monstruo de matanza entre los hombres, será finalmente eliminada por el progreso de la sociedad humana y lo será en un futuro no lejano. Pero solo hay un medio para eliminarla: oponer la guerra a la guerra, oponer la guerra revolucionaria a la guerra contrarrevolucionaria, oponer la guerra revolucionaria nacional a la guerra contrarrevolucionaria nacional y oponer la guerra revolucionaria de clase a la guerra contrarrevolucionaria de clase" ("Problemas estratégicos de la guerra revolucionaria de China").
En cuanto a lado positivo de la guerra: "Una gran revolución no puede evitar pasar por una guerra civil. Esta es una ley. Si no se ve mas que el lado negativo de la guerra y no su lado positivo no se tiene mas que una vision parcial del problema de la guerra. Hablar únicamente del carácter destructivo de la guerra es perjudicial para la revolución popular" ("Notas de lectura sobre el `Manual de Economía' de la Union Soviética"). Y frente a la reaccionaria posición de centrar en las armas: "Esta es la llamada teoría de que `las armas lo deciden todo' teoría mecanicista y punto de vista subjetivo y unilateral sobre el problema de la guerra. Nuestro punto de vista es opuesto a esta teoría; no solo tenemos en cuenta las armas, sino también los hombres. Las armas son un factor importante en la guerra, pero no el decisivo. El factor decisivo es el hombre, y no las cosas. La correlación de fuerzas es determinada no sólo por la potencia militar y económica, sino también por los recursos humanos y el apoyo popular. La potencia militar y económica es manejada por el hombre." (Sobre la guerra prolongada"). Igualmente: "Desde que la historia existe, en las guerras revolucionarias, los que tienen armas de calidad inferior han vencido siempre a los que tienen armas de calidad superior. En China, durante los períodos de la guerra civil, la guerra de resistencia contra el Japón y de la Guerra de Liberación, no teníamos el poder en todo el país y no poseíamos arsenales modernos. Querer disponer absolutamente de las armas más modernas antes de comprometerse en la guerra, antes de emprender la guerra, es desarmarse a si mismo." ("Notas de lectura sobre el 'Manual de Economía' de la Unión Soviética").
Resaltando la actividad consciente en la acción bélica, el Presidente Mao estableció:
"La actividad consciente es un rasgo característico del hombre, quien lo manifiesta intensamente en la guerra. La victoria o la derrota en una guerra depende, por supuesto, de las condiciones militares, políticas, económicas y geográficas de ambos bandos, de la naturaleza de la guerra que hace cada uno y del apoyo internacional de que uno y otro gozan, pero no sólo de estos factores; todos ellos no hacen más que proporcionar la posibilidad de la victoria o la derrota, y no deciden por sí solos el desenlace de la guerra. Para decidirlo, es preciso agregar el esfuerzo subjetivo, esto es, la dirección y realización de la guerra, la actividad consciente en ella.
Quienes dirigen una guerra no pueden pretender ganarla traspasando los limites impuestos por las condiciones objetivas, pero si pueden y deben, dentro de tales limites, esforzarse con su actividad consciente por alcanzar la victoria. El escenario de la acción para los mandos de una guerra debe construirse dentro de lo que permiten las condiciones objetivas, pero en este escenario pueden dirigir la representación de muchos dramas marciales, grandiosos y llenos de sonido y color. Sobre la base material objetiva dada, los mandos de la Guerra de Resistencia deben poner en juego su capacidad y conducir a todas sus fuerzas para aplastar a los enemigos de la nación, transformar la situación actual en que nuestra sociedad y nuestro país sufren la agresión y la opresión, y crear una nueva China libre e igual en derechos; es en este sentido que puede y debe ejercerse nuestra capacidad subjetiva para dirigir la guerra. No queremos que ninguno de nuestros mandos de la Guerra de Resistencia se aparte de las condiciones objetivas y se convierta en un impulsivo que actúe de manera arrebatada, pero debemos alentar a cada uno de ellos para que se transforme en un jefe valeroso y sagaz. Nuestros mandos deben poseer no sólo el denuedo necesario para aplastar al enemigo, sino también la capacidad para dominar el curso entero de la guerra en todas sus vicisitudes y en todo su desarrollo. Nadando en el océano de la guerra, un mando no sólo debe evitar hundirse, sino también asegurarse la llegada a la orilla opuesta con brazadas medidas. La estrategia y la táctica, como leyes de la dirección de la guerra, constituyen el arte de nadar en el océano de la guerra." ("Sobre la guerra prolongada").
Y en relación con la bomba atómica ("tigre de papel"), el chantaje atómico y la guerra mundial:
"Nosotros nos guiamos por estos dos principios: Primero, no queremos la guerra y, segundo, si alguien nos invade, le daremos un resuelto contragolpe. Es en este espíritu en el que educamos a los militantes del Partido Comunista y a todo nuestro pueblo. El chantaje atómico de los EE.UU. no intimida al pueblo chino. Nuestro país tiene 600 millones de habitantes y 9.600.000 Kilómetros cuadrados de superficie. Ese montoncillo de bombas atómicas que poseen los EE.UU. no es suficiente para acabar con los chinos. Aun en el caso de que los EE. UU., contando con bombas atómicas de un poderío mucho mayor que el actual, las arrojaran sobre China hasta horadar el globo terrestre y volarlo, eso, aunque podría ser un acontecimiento de gran magnitud para el sistema solar, no significaría mucho para el universo en su conjunto.
Nosotros solemos decir que lo que tenemos es mijo más fusiles. Los EE.UU., en cambio, poseen aviones más bombas atómicas. Pero, si los EE.UU., con sus aviones y bombas atómicas, desencadenan una guerra de agresión contra China, ésta, con su mijo y sus fusiles, saldrá triunfante. Los pueblos del mundo entero nos apoyarán. Como resultado de la Primera Guerra Mundial, en Rusia se liquidó al zar, así como a los terratenientes y a los capitalistas. La Segunda Guerra Mundial condujo al derrocamiento de Chiang Kai-shek y de los terratenientes en China y a la emancipación de los países de Europa Oriental y algunos otros países asiáticos. Si los EE.UU. desatan una tercera conflagración mundial--admitamos que dure ocho o diez años--, el resultado será la liquidación de las clases dominantes de los EE.UU. y de lnglaterra y demás países cómplices y la transformación de la mayor parte del mundo en países dirigidos por partidos Comunistas. Las guerras mundiales nunca terminan en favor de los belicistas, sino de los partidos comunistas y los pueblos revolucionarios del mundo. Si los belicistas desencadenan la guerra, no deben culparnos de la revolución en que nos alzaremos, o sea, culparnos de `actividades subversivas', término tan manoseado por ellos. Mientras no desaten la guerra, podrán prolongar un poco su existencia en este planeta. Cuanto más temprano la desaten, más pronto serán barridos de la faz de la Tierra. Llegado ese momento, se fundará una ONU de los pueblos, con sede posiblemente en Shanghai o en algún lugar de Europa o en la misma Nueva York, si para entonces los belicistas norteamericanos han sido liquidados totalmente." ("La bomba atómica no intimada al pueblo chino").
Firme posición ligada al gran llamamiento: "Pueblos de todo el mundo, unámonos y opongamonos a la guerra de agresión que desencadene cualquier imperialismo o el socialimperialismo, opongamonos especialmente a la guerra de agresión en la cual se usen bombas atómicas como armas! Si tal estalla, los pueblos del mundo entero debemos eliminarla con la guerra revolucionaria, y debemos hacer los preparativos ahora mismo! ". Y la trascendental tesis: "En cuanto al problema de la guerra mundial no existen mas que dos posibilidades: o la guerra hace estallar la revolución, o la revolución impide la guerra."
Finalmente, en este punto, el centro de la teoría y practica militar del marxismo-leninismo-maoísmo es la guerra popular, planteada en los siguientes términos. en "Sobre el Gobierno de Coalición', partiendo del ejército de nuevo tipo que, bajo la dirección de un verdadero Partido Comunista, es el único capaz de desarrollarla:
"Este ejército es poderoso porque todos sus hombres poseen una disciplina consciente; se han unido y luchan, no por los intereses egoístas de unos cuantos individuos o de un reducido grupo, sino por los intereses de las grandes masas populares y de toda la nación. El único propósito de este ejército es mantenerse firmemente junto al pueblo chino y servirlo de todo corazón.
Guiado por tal propósito, este ejército tiene un espíritu intrépido; está decidido a vencer a todo enemigo y jamás se dejará someter. Sean cuales fueren las dificultades y privaciones, mientras quede un solo hombre, continuará luchando.
Guiado por tal propósito, este ejército ha alcanzado una excelente unidad tanto en lo interno como en lo externo. En el orden interno, existe unidad entre oficiales y soldados, entre los niveles superiores e inferiores y entre el trabajo militar, el político y el de los servicios de retaguardia. En el orden externo, existe unidad entre el ejército y el pueblo, entre el ejército y los organismos gubernamentales y entre nuestras tropas y las tropas amigas. Todo lo que perjudique a la unidad debe ser eliminado.
Guiado por tal propósito, este ejército aplica una política correcta para ganarse a los oficiales y soldados del enemigo, así como en el trato a los prisioneros. Acoge y reeduca en forma apropiada a todos aquellos que se rinden voluntariamente, se pasan a nuestro lado o, después de deponer las armas, se muestran dispuestos a incorporarse a la lucha contra el enemigo común. Prohibe matar, maltratar o humillar a los prisioneros.
Guiado por tal propósito, este ejército ha elaborado una serie de principios estratégicos y tácticos indispensables para la guerra popular. Sabe realizar la ágil y flexible guerra de guerrillas de acuerdo con las cambiantes condiciones concretas, y también hacer la guerra de movimientos.
Guiado por tal propósito, este ejército ha creado un sistema de trabajo político indispensable para la guerra popular y cuyo objetivo es promover la unidad en sus propias filas, la unidad con los ejércitos amigos y la unidad con el pueblo, desintegrar las fuerzas enemigas y garantizar la victoria en el combate.
Guiado por tal propósito, todo este ejército, en las condiciones de la guerra de guerrillas, puede dedicarse, y efectivamente se dedica, en los intervalos entre batalla y batalla y en las horas que le deja libres el adiestramiento militar, a la producción de cereales y demás artículos de primera necesidad para poder autoabastecerse totalmente, en un 50 por ciento o en una proporción menor, y así superar las dificultades económicas, mejorar sus condiciones de vida y aliviar la carga del pueblo. Además, en sus diversas bases de apoyo militares, utilizando todas las posibilidades, ha establecido un buen número de pequeñas fábricas de armamento.
Este ejército es poderoso, además, porque en coordinación con él combaten vastas organizaciones armadas de masas: los cuerpos populares de autodefensa y las milicias. En las regiones liberadas de China, todos los hombres y mujeres jóvenes o de mediana edad están organizados en cuerpos populares antijaponeses de autodefensa sobre la base de la voluntariedad y de los principios democráticos y sin apartarse de la producción. La flor y nata de dichos cuerpos, excepto aquellos que se incorporan al ejército o a las unidades guerrilleras, pasa a formar las milicias populares. Sin la cooperación de estas fuerzas armadas de masas no seria posible derrotar al enemigo.
Este ejército es poderoso, finalmente, porque se divide en dos partes: las fuerzas principales y las fuerzas regionales; las primeras se mantienen listas en todo momento para operar en cualquier región, y las segundas se dedican defender sus propias regiones y atacar allí al enemigo, en coordinación con las milicias populares y los cuerpos de autodefensa. Esta división del trabajo ha recibido el sincero apoyo del pueblo. De no ser por esta correcta división del trabajo, si, por ejemplo, se prestara atención sólo al papel de las fuerzas principales descuidando el de las regionales, tampoco sería posible derrotar al enemigo en las condiciones de las regiones liberadas de China. Las fuerzas regionales han organizado numerosos destacamentos de trabajo armados compuestos de hombres bien preparados y, por lo tanto, más aptos para el trabajo militar, político y de masas, que penetran profundamente en la `retaguardia enemiga dentro de la retaguardia enemiga', lo atacan y movilizan a las masas para la lucha antijaponesa, en coordinación con las operaciones militares frontales de las diversas regiones liberadas. Estos destacamentos han obtenido grandes éxitos.
En las regiones liberadas de China, respondiendo al llamamiento del Poder democrático y bajo su dirección, toda la población civil que se opone a la agresión japonesa se ha agrupado en organizaciones obreras, campesinas, juveniles, femeninas, culturales, profesionales, etc., que cumplen fervientemente todo tipo de tareas en apoyo del ejército. Se trata no solamente de movilizar a la gente para que ingrese en el ejército, transporte víveres para éste, se preocupe por las familias de los soldados y ayude a las tropas a superar sus dificultades materiales, sino también de movilizar a las unidades guerrilleras, las milicias populares y los cuerpos de autodefensa, para que ampliamente realicen ataques por sorpresa y coloquen minas, efectúen acciones de reconocimiento, eliminen a los agentes del enemigo, transporten y protejan a los soldados heridos y ayuden directamente al ejército en sus operaciones. Al mismo tiempo, todo el pueblo de las regiones liberadas trabaja con entusiasmo en la construcción política, económica, cultural y sanitaria. A este respecto, lo más importante es que se moviliza a toda la población para la producción de cereales y demás artículos de primera necesidad, y que en todas las entidades oficiales y escuelas, salvo casos excepcionales, se dedica el tiempo libre a la producción con miras al autoabastecimiento; esto, sumado a la campaña por la producción emprendida con el mismo propósito por el pueblo y el ejército, ha creado un gran auge de la producción, lo que ha permitido sostener la prolongada Guerra de Resistencia. El enemigo ha causado daños extraordinariamente graves en las regiones liberadas de China; y las inundaciones, sequías y plagas también las azotan con frecuencia. Sin embargo, bajo la dirección del Poder democrático, el pueblo ha superado y supera en forma organizada esas dificultades, y las grandes campañas de masas para exterminar langosta, domeñar los ríos y proporcionar socorro a las víctimas de las calamidades naturales, han dado resultados sin precedentes en la historia; todo esto nos ha permitido preservar por largo tiempo en la Guerra de Resistencia contra el Japón. En resumen, todo para el frente, todo para la derrota de los agresores japoneses y para la liberación del pueblo chino: esta es la consigna general, la política general del ejército y el pueblo de las regiones liberadas de China.
He aquí la verdadera guerra popular. Sólo con una guerra así podemos vencer al enemigo de la nación. El Kuomintang sufre derrotas precisamente porque se opone con frenesí a la guerra popular.
Una vez equipado con armas modernas, el ejército de las regiones liberadas de China se hará aún más poderoso y podrá derrotar definitivamente a los agresores Japoneses."