Así, los prisioneros de guerra, como el personaje de la historia,
siguen ganando batallas más allá de la muerte, pues, viven
y combatan en nosotros conquistando nuevas victorias; su recia e imborrable
presencia la sentimos palpitante y luminosa enseñándonos hoy,
mañana y siempre a dar la vida por el Partido y la Revolución.
Presidente Gonzalo
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